Dos nuevas columnas del imaginario de Tolmarher
![]()
El universo literario de Tolmarher se encuentra en un momento de expansión especialmente significativo. No se trata solo de añadir títulos a una bibliografía ya extensa, sino de consolidar dos grandes líneas narrativas que dialogan entre sí desde planos distintos: la historia y el mito, la crónica documentada y la epopeya oscura, el pasado medieval y el porvenir trágico de un cosmos en guerra.
Por un lado, nace Negotium Crucis. Crónica de las Cruzadas, una serie histórica de aventuras que aborda el fenómeno de las cruzadas con una ambición poco habitual: cada libro se centra en una gran cruzada concreta, en una región específica y con un profundo respeto por la mentalidad, la violencia y la complejidad política de su tiempo. Por otro, se inaugura la La Guerra de los Mil Tronos, una nueva saga que ocupa un lugar clave dentro del Continuus Nexus, el gran marco de ciencia ficción y fantasía oscura que articula la obra de Tolmarher.
Ambas series comparten algo esencial: nacen en español, pero lo hacen ya concebidas para un público internacional. Han sido traducidas al inglés, alemán, francés, italiano y portugués, sumándose a una colección de novelas cada vez más amplia que se publica de forma sistemática en varios idiomas. La vocación es clara: construir una obra sólida, coherente y duradera, como se hacía antes, pero con alcance global.
Negotium Crucis. Crónica de las Cruzadas
Una aproximación clásica a un fenómeno decisivo
Las cruzadas han sido, durante siglos, uno de los episodios más tergiversados de la historia medieval. Idealizadas, demonizadas o reducidas a consignas simplistas, pocas veces se las ha tratado como lo que realmente fueron: un fenómeno espiritual, político, económico y militar de una complejidad extraordinaria.
Negotium Crucis. Crónica de las Cruzadas parte de una premisa clara y tradicional: entender las cruzadas desde la mentalidad de quienes las vivieron. No desde la comodidad moral del presente, sino desde el mundo mental del siglo XI al XV, donde la fe, la violencia, el juramento y el honor formaban un todo inseparable.
Cada novela de la serie se concibe como una crónica autónoma, centrada en una gran cruzada concreta, pero integrada en un fresco mayor. El lector no encontrará aquí una epopeya romántica ni una hagiografía, sino un relato áspero, humano y profundamente histórico.
Tierra Santa: el origen del voto de sangre
La serie se inicia, como no podía ser de otro modo, con las cruzadas a Tierra Santa. El llamamiento del papa Urbano II en el Concilio de Clermont en 1095 no fue un simple discurso, sino la chispa que encendió un incendio espiritual en una Europa fragmentada, violenta y temerosa del castigo divino.
Tolmarher reconstruye con rigor el contexto previo: la crisis moral de la cristiandad occidental, la violencia endémica entre señores feudales, la peregrinación armada como forma de penitencia y la promesa de indulgencia plenaria. La Primera Cruzada no fue un ejército homogéneo, sino una marea humana formada por nobles, campesinos, clérigos y aventureros.
La toma de Jerusalén en 1099, descrita sin edulcorantes, marca el tono de la serie: el lector asiste al horror, al fanatismo, pero también al sacrificio y a la convicción absoluta de estar cumpliendo la voluntad de Dios. El Reino Latino de Jerusalén, frágil y permanentemente amenazado, se convierte en un laboratorio político y militar donde nacen las órdenes militares, como los templarios y hospitalarios.
El Mediterráneo oriental y las cruzadas posteriores
Las siguientes entregas se adentran en las cruzadas posteriores, desde la Segunda Cruzada y su fracaso hasta la Tercera Cruzada, con figuras como Ricardo Corazón de León, Saladino y Federico Barbarroja. La serie muestra cómo el ideal original se va transformando: la cruzada deja de ser solo penitencia y se convierte también en instrumento de poder.
Acre, Antioquía, Damasco y Constantinopla aparecen como escenarios vivos, donde el choque cultural es tan importante como el militar. Especial relevancia adquiere la Cuarta Cruzada y el saqueo de Constantinopla en 1204, uno de los episodios más vergonzosos de la historia cristiana, tratado aquí con crudeza y sin justificaciones.
El Báltico: las cruzadas del norte
Uno de los grandes aciertos de Negotium Crucis es ampliar el foco más allá de Tierra Santa. Las cruzadas bálticas, menos conocidas por el gran público, ocupan un lugar central en la serie.
En los siglos XII y XIII, la expansión cristiana hacia el noreste de Europa dio lugar a campañas militares contra pueblos paganos como prusianos, livonios y lituanos. La Orden Teutónica emerge como protagonista de estas guerras de conversión forzada, donde la frontera entre misión religiosa y colonización es extremadamente difusa.
Tolmarher describe con precisión la brutalidad de estas campañas, el choque entre culturas y la creación de un estado monástico-militar que acabaría enfrentándose incluso a reinos cristianos como Polonia y Lituania. La batalla de Grunwald (1410) se perfila como uno de los grandes hitos narrativos de la serie.
Otras cruzadas: herejía, poder y decadencia
La serie no elude episodios incómodos: la cruzada albigense contra los cátaros en el sur de Francia, las cruzadas contra los husitas en Bohemia o las campañas tardías contra el Imperio otomano. En estos libros, la cruzada aparece ya despojada de su aura original, convertida en una herramienta de control político y represión interna.
Este enfoque da a Negotium Crucis una profundidad poco habitual. No se trata solo de contar batallas, sino de mostrar la evolución de una idea a lo largo de siglos, desde su nacimiento espiritual hasta su agotamiento moral.
La Guerra de los Mil Tronos
Una nueva saga dentro del Continuus Nexus
Si Negotium Crucis mira al pasado histórico, La Guerra de los Mil Tronos se sitúa en el corazón del gran proyecto de ciencia ficción y fantasía oscura de Tolmarher. Esta nueva serie no es un punto de partida, sino una consecuencia: surge tras décadas —en términos narrativos— de acontecimientos ya establecidos en otras sagas.
El lector se encuentra con un universo fragmentado, marcado por guerras antiguas, traiciones genéticas, imperios caídos y linajes que reclaman un poder que ya no comprende el mundo que gobierna. La guerra no es aquí un episodio puntual, sino un estado permanente.
Un conflicto total y sin héroes
La Guerra de los Mil Tronos no gira en torno a un único emperador ni a una batalla decisiva. Es un conflicto coral, donde múltiples casas, órdenes, facciones y herencias se disputan la legitimidad. El trono deja de ser un objeto físico para convertirse en un símbolo: el derecho a definir el orden del mundo.
Tolmarher adopta un enfoque deliberadamente tradicional en lo narrativo: múltiples puntos de vista, personajes moralmente ambiguos, decisiones irreversibles y consecuencias que se arrastran durante generaciones. No hay redención fácil ni épica luminosa. Hay carga, sacrificio y desgaste.
Su lugar en el Continuus Nexus
Dentro del Continuus Nexus, La Guerra de los Mil Tronos actúa como eje de convergencia. Recoge hilos narrativos de sagas anteriores y los enfrenta entre sí. Personajes que eran secundarios adquieren protagonismo; linajes apenas mencionados revelan su verdadero peso histórico.
Esta serie marca un antes y un después en el equilibrio del universo narrativo. No cierra una etapa, pero sí la redefine. Tras la Guerra de los Mil Tronos, nada puede volver a ser contado del mismo modo.
Ciencia ficción, teología y tragedia
Uno de los rasgos distintivos de esta saga es su tratamiento del poder desde una perspectiva casi teológica. La tecnología avanzada convive con creencias arcaicas; la genética se convierte en herencia sagrada; la guerra adopta tintes rituales.
El resultado es una space opera oscura, de tono grave y reflexivo, que bebe tanto de la tradición clásica como de la gran ciencia ficción europea. La influencia del pasado —real o mítico— pesa constantemente sobre el futuro.
Una obra concebida para perdurar y ser leída en varios idiomas
Tanto Negotium Crucis. Crónica de las Cruzadas como La Guerra de los Mil Tronos se publican primero en español, lengua matriz de la obra de Tolmarher. Sin embargo, desde su concepción han sido pensadas para un lector internacional.
Ambas series están disponibles en inglés, alemán, francés, italiano y portugués, sumándose a una colección cada vez más extensa de novelas ya traducidas a estos idiomas. Esta política de traducción sistemática no es un añadido posterior, sino una parte esencial del proyecto: construir un corpus literario coherente, accesible y reconocible más allá del ámbito hispanohablante.
La página oficial donde se recogen todos los idiomas de traducción y las ediciones disponibles puede consultarse aquí:
Página oficial de novelas traducidas
Tradición, ambición y coherencia
En un mercado saturado de novedades efímeras, estas dos nuevas series apuestan por una vía distinta: la construcción paciente de un legado narrativo. Negotium Crucis recupera la gran novela histórica de aventuras, documentada y sin concesiones, mientras que La Guerra de los Mil Tronos profundiza en un universo de ciencia ficción madura, trágica y coherente.
Ambas series confirman una constante en la obra de Tolmarher: la voluntad de hacer las cosas como se han hecho siempre cuando se aspira a perdurar. Con respeto por el pasado, ambición de conjunto y una visión clara de largo recorrido.














